El láser prostático, la solución para la Hiperplasia Benigna de próstata

Definición

La Hiperplasia Benigna de Próstata (HBP) es el crecimiento anómalo de la glándula prostática que se suele producir en los varones a partir de los 40 años. La próstata es una glándula de tamaño pequeño, situado en la parte inferior de la vejiga y en frente del recto. Dicha glándula sirve para generar nutrientes que se unen a los espermatozoides para capacitarlos de cara a la fecundación.

Láser prostático

El láser prostático es una técnica que permite eliminar la glándula prostática con una ventaja muy importante: no produce sangrado, con lo que el riesgo de complicaciones es casi inexistente comparado con las técnicas de tratamiento de la HBP convencionales. Otras de las ventajas son: el reducido tiempo que está el paciente con sonda, no existen riesgos de incontinencia ni de impotencia y la recuperación del paciente se produce en 24 horas.

El preoperatorio de esta cirugía consta de: un electrocardiograma (EKG), una placa de tórax y una analítica. En cuanto al post operatorio los pasos a seguir son: 24 horas de sonda y la toma de antibióticos y antinflamatorios durante 4-5 días.

Cualquier paciente sería apto para eliminar la glándula prostática con láser, aunque en las próstatas de gran tamaño (por encima de 100 gramos) habría que valorarlo particularmente con cada paciente.

Contraindicaciones y resultados

Como cualquier intervención puede haber infección. Después de la cirugía puede aparecer también alguna molestia, pero siempre en porcentajes muy bajos.

Como el de toda cirugía prostática, el resultado de este procedimiento no es definitivo. En este caso, tal como ocurre en las demás, la glándula sigue creciendo después de la cirugía y es posible que en 13-15 años tenga el mismo tamaño que antes de la intervención.